Inicio Blog Artículo
Psicoanálisis Deportivo

El Autoboicot en el Deporte

Una mirada psicoanalítica sobre el fenómeno de "fracasar al triunfar" y la compulsión a la repetición en atletas

MF

Martín Finzi

Psicólogo Deportivo

Young woman dancer sitting on wooden floor in a studio, experiencing burnout and stress, feeling overwhelmed and saddened by pressure to perform, next to trophy

El fenómeno de "fracasar al triunfar" se presenta como una paradoja constitutiva de la experiencia humana. Sujetos que alcanzan metas largamente perseguidas, logran reconocimiento social o acceden a posiciones de éxito, se enfrentan inesperadamente a un sentimiento de vacío, angustia o incluso a conductas autodestructivas que sabotean lo alcanzado.

Esta problemática, que puede leerse en clave de autoboicot, ha sido explorada desde múltiples marcos teóricos: el psicoanálisis, la psicología cognitivo-conductual, la psicología sistémica, la fenomenología existencial y, más recientemente, la psicología del deporte.

El "fracaso al triunfar" alude a la incapacidad de ciertos sujetos de sostener la satisfacción frente al logro de sus metas. Este fenómeno puede expresarse de distintas formas: caída en depresiones post-objetivo, conductas compulsivas, abandono repentino de proyectos, lesiones reiteradas en deportistas o conflictos interpersonales que emergen tras el éxito.

Marco Teórico Psicoanalítico

Freud (1920), en Más allá del principio del placer, introduce la noción de compulsión a la repetición, que permite comprender cómo los sujetos, en lugar de orientarse exclusivamente hacia la búsqueda del placer, reproducen escenas dolorosas y fracasos conocidos. El autoboicot puede ser leído, entonces, como una actualización de esa repetición inconsciente: el sujeto se asegura de fallar para mantener coherencia con un guion psíquico establecido.

Otro concepto central es el del superyó. En su versión más severa, el superyó puede funcionar como instancia castigadora que exige al yo conductas autodestructivas. De este modo, el fracaso repetido opera como una forma de autocastigo ante deseos inconscientes considerados inaceptables. La dimensión del masoquismo moral (Freud, 1924) se articula con esta lógica, en la que el sujeto obtiene satisfacción inconsciente a través de su propio sufrimiento o renuncia.

Las teorías de las relaciones objetales (Klein, 1946/1986) y el desarrollo posterior de Winnicott (1971) permiten pensar cómo las experiencias tempranas de crítica, abandono o falta de sostén se reeditan en la vida adulta. El autoboicot puede comprenderse como una forma de sostener la relación con un objeto interno castigador o impredecible, aún a costa del fracaso personal.

En la línea del psicoanálisis contemporáneo, Kohut (1971) aporta una mirada sobre la fragilidad narcisista: en sujetos con estructuras de self vulnerables, el éxito puede vivirse como una amenaza a la cohesión interna, lo cual conduce a sabotearse para evitar la desintegración. Desde otra perspectiva, Lacan (1966) advierte que el deseo está estructurado en relación con el Otro, de modo que el triunfo puede aparecer como prohibido o no autorizado en el orden simbólico, lo que favorece actos fallidos y repeticiones autodestructivas.

El Autoboicot en el Deporte

El deporte de alto rendimiento constituye un escenario privilegiado para observar el autoboicot. Allí confluyen el deseo de triunfo, la presión externa, la mirada del Otro y la exigencia del cuerpo. Muchos atletas, al acercarse a logros significativos, comienzan a manifestar conductas que atentan contra su propio rendimiento: procrastinación en los entrenamientos, lesiones funcionales en momentos clave, o decisiones tácticas que reducen sus posibilidades de éxito.

Ejemplos Clínicos

  • El corredor que reduce su intensidad en la fase decisiva de clasificación puede estar reproduciendo un mandato parental inconsciente: "no destaques demasiado".
  • El futbolista que evita arriesgar en partidos decisivos puede sostener una identificación con el rol de "no ser protagonista", internalizado en la infancia.

Estos actos, lejos de ser casuales, condensan conflictos inconscientes en los que el logro aparece asociado a culpa, miedo a la separación o temor a la pérdida de vínculos significativos.

La Compulsión a la Repetición y la Pulsión de Muerte

En Más allá del principio de placer (1920), Freud introduce un giro fundamental en su teoría pulsional. Hasta ese momento, el principio de placer —la tendencia del aparato psíquico a reducir la tensión y evitar el displacer— se consideraba el regulador básico de la vida psíquica. Sin embargo, en su clínica Freud observaba algo que contradecía esta lógica: muchos pacientes parecían condenados a repetir experiencias dolorosas sin obtener placer de ellas.

Freud describe la compulsión a la repetición como una tendencia inconsciente a revivir, recrear o reeditar situaciones traumáticas del pasado, incluso cuando generan sufrimiento:

  • Niños que transforman un abandono en un juego ("fort-da"), repitiendo la pérdida para intentar dominarla.
  • Pacientes neuróticos que buscan vínculos donde inevitablemente son rechazados, recreando escenas infantiles de desamor.
  • Personas que fracasan reiteradamente en momentos de triunfo, como si obedecieran a un destino.

Freud observa que estas repeticiones no están al servicio del placer ni de la adaptación, sino de algo más radical.

La Pulsión de Muerte

Para explicar este fenómeno Freud introduce la pulsión de muerte (Todestrieb): una tendencia inherente a lo viviente a retornar al estado inorgánico, es decir, a la quietud absoluta previa a la vida.

Pulsiones de Vida (Eros)

Buscan la ligazón, la unión y la conservación.

Pulsión de Muerte (Tánatos)

Impulsa hacia la descarga total, la desintegración y la repetición sin sentido.

Relación entre compulsión a la repetición y pulsión de muerte

La compulsión a la repetición sería, entonces, la manifestación clínica de la pulsión de muerte. El sujeto no repite para obtener placer, sino porque está sometido a esta fuerza básica que empuja a volver a lo mismo, incluso cuando lo mismo es doloroso.

Así, el fracaso reiterado o el autoboicot se entienden como expresiones de esta compulsión: el sujeto tropieza una y otra vez con la misma piedra, no por torpeza consciente, sino porque hay una insistencia pulsional más allá del principio del placer.

Con esta hipótesis, Freud modifica la concepción de la economía psíquica: ya no está gobernada solo por el placer, sino también por esta tensión fundamental entre Eros (vida, ligazón) y Tánatos (muerte, repetición).

Perspectiva Clínica

Desde la clínica psicoanalítica, el abordaje del autoboicot en deportistas requiere atender tanto a la dimensión sintomática como a la transferencia. El trabajo consiste en reconocer la repetición, elaborar las identificaciones que sostienen la conducta y posibilitar nuevas formas de relación con el deseo y el éxito.

La transferencia con el analista (y en paralelo con el entrenador) ofrece un campo privilegiado para que el deportista reencuentre y resignifique los vínculos con figuras críticas o demandantes.

Las intervenciones interpretativas sobre la repetición, el señalamiento de la función del superyó y la exploración de fantasías en torno al éxito y al fracaso permiten ampliar el campo de conciencia y generar un mayor margen de libertad subjetiva. En algunos casos, será necesario un trabajo de sostén y fortalecimiento del yo, evitando que la interpretación precipite una vivencia de desamparo o fragmentación.

Conclusión

El autoboicot, desde una perspectiva psicoanalítica, no puede ser reducido a una mera falla de motivación o disciplina: constituye un síntoma complejo que expresa la lógica inconsciente del sujeto, sus identificaciones y sus vínculos internos con figuras significativas. En el deporte, este fenómeno se vuelve particularmente visible debido a la intensidad de las exigencias externas y la exposición pública. Comprender el autoboicot desde el psicoanálisis permite no sólo enriquecer el trabajo clínico con atletas, sino también ofrecer claves para interpretar dinámicas grupales y transferenciales que atraviesan el rendimiento deportivo.

Referencias Bibliográficas

  • Freud, S. (1992). Más allá del principio del placer (1920). Obras Completas, Vol. XVIII. Amorrortu.
  • Freud, S. (1992). El problema económico del masoquismo (1924). Obras Completas, Vol. XIX. Amorrortu.
  • Klein, M. (1986). Notas sobre algunos mecanismos esquizoides (1946). Paidós.
  • Winnicott, D. W. (1993). Realidad y juego (1971). Gedisa.
  • Kohut, H. (2009). Análisis del self (1971). Amorrortu.
  • Lacan, J. (2005). Escritos I (1966). Siglo XXI.

¿Te interesa trabajar estos temas con un profesional?

Contactar a Martín Finzi